Mis hijos ( 4 y 2 años) y yo, tenemos la suerte de pasar muchísimas horas juntos. Quizás por esa razón, están algo salvajes y siempre van en chándal y camiseta.
Los hombres cuando educamos a nuestros hijos, no somos ni mejores ni peores que las mujeres.
Simplemente somos....más hombres.
Hamburguesa, pizza, sándwich, hamburguesa, pizza, sándwich. Esa es la dieta nocturna de mis hijos.
Este pequeño resumen, es para poneos en situación.
Uno de los viajes mas surrealistas que un hombre puede hacer, es acompañar a una fiesta de cumpleaños a su hijo, en un parque de bolas.
Yo no es que sea un experto, pero ya me he comido 2.
El plan básicamente es barra libre de Mirinda, Gusanitos All-you-can-eat, Coca-Cola Light-sin cafeína -y hasta sin gas-, y de postre, tarta de la princesita de turno. Todo eso inundado de madres a las que la vida las puso en la tierra, el día que nacieron sus retoños. Por que sólo hablan de mocos, cacas, biberones y potitos. Parece como si su vida anterior se hubiera ido por el retrete, junto a la caquita de sus niños.
Que si mi hijo ya sabe sumar, que si ayer se leyó el Boletín Oficial del Estado, que si mi marido no se ocupa de nada.....
Y mientras, un servidor, Mirinda en mano, deseando volver a casa con mis hijos, que llevan el chándal que les compré en Dress-for-less, que ni duermen bien, ni son superdotados, ni hablan inglés, pero que nos meamos de risa los 3 viendo vídeos de Mazinguer Z y bebiendo Coca-Cola normal.
¿Tienes hijos y eres hombre como PK2? Cuéntanoslo.
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