29 de junio de 2011

Aprender de nuestros hijos

Tuve la  suerte de comer con varios empresarios de éxito. No me preocupé del ¿Qué me pongo?, solo de encontrar una actitud adecuada que me permitiera sacar el mayor partido  del momento y, tras una corta reflexión, encontré el modelo…iré de ESPONJA Y BÚHO.
ESPONJA, para absorber todo lo que dijeran. Y hacer como el BÚHO, que hablar no habla pero fijarse no pierde detalle. Todo ello con el único objetivo de aprender.

Se habló de casi todo con mucha sencillez y claridad. Dijeron poco sobre beneficios y mucho sobre la pasión que ponen en su trabajo. 

En un momento de la sobremesa, dejé de hacer el búho y le pregunté a uno de ellos, que se dedica a la moda, ¿Por qué en tus tiendas no hay tallas grandes? Y me contestó: porque no me gusta diseñar para gente gruesa.

Me quede atónita: era la misma frase que decía mi hija diseñadora, cada vez que la “taladraba” diciéndole que diseñara para “tallas grandes”. En boca de este hombre, al que admiro, me pareció una buena respuesta y, en boca de mi hija me parecía una tontería….

Al acabar la reunión, me fui volando al pequeño taller de mi hija y la encontré rodeada de telas, patrones, hilos, agujas… Le conté la respuesta del empresario, le pedí perdón por que la frasecita dicha por ella la consideraba una bobada,  me dio un gran abrazo y, sin hacerme ningún reproche, soltó una carcajada.

PRIMERA MORALEJA: cuánto tenemos que aprender de nuestros propios hijos...

SEGUNDA MORALEJA: todas a régimen y al gimnasio para podernos  “meter” los diseños del gran empresario y de mi hija.

Escrito por PepaMou


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2 comments:

Anónimo dijo...

Sinceramente, ese empresario de la moda me parece un completo gilipollas. Por supuesto cada uno puede enfocar su empresa hacia el sector que prefiera.
Hoy mismo han dicho en las noticias que no para de aumentar el número de niños obesos (es una desgracia) por la mala alimentación. Cualquier empresario con un poco de visión debería tener en cuenta ese sector tan amplio de la población.
No digo que haya que apoyar que la gente use una talla 60, pero no me parece nada escandaloso que señoras con una 48 (a poco que seas alta y de cadera ancha ya la estás usando) puedan vestirse igual de bien que una de la 40. Creo que en este caso, no, no hay que aprender de las tonterias que dicen los hijos.

Anónimo dijo...

A ver anónimo, seamos realista. Estar delgada es mucho más sano que estar gordita, aunque para meterte en una 36 hay que no comer, al menos en mi caso...

Y desde el punto de vista de los diseñadores, es mucho mas vistoso un modelo en 36 que en 46...Aquí cada uno, defiende lo suyo...

Debemos aprender a respetar y no debe ser muy gilipollas el empresario cuando ha creado un imperio...

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