Dicen que quien siembra vientos recoge tempestades.
Y es que en esta vida todo se paga con la misma moneda.
Tenemos lo que nos merecemos.
Nuestra existencia es, en muchas ocasiones, pura matemática, donde dependiendo del valor de las variables, se obtiene un resultado u otro.
A cada cual, el dar valor a las incógnitas.
La vida es el resultado de muchos pequeños pasos que vamos dando y no de unos pocos de gigante. Queremos solucionarlo todo de un plumazo, pero lo que verdaderamente crea escuela y deja huella son nuestras pequeñas acciones de todos los días, esas insignificantes aportaciones regulares que van marcando nuestra existencia.
A quien le preocupe forjar su propia grandeza, ¡que se lo curre!
Y no en contadas ocasiones, en momentos puntuales, sino en el día a día. Somos como las abejas obreras de una gran colmena. Y es esa incesante labor, esa constante lucha la que nos convierte en seres excepcionales.
No lo olvidemos: TODOS LOS DÍAS.
¿Te gustan los artículos de Pelotibus? Compártelos en tu FaceBook.
0 comments:
Publicar un comentario