Me llama uno de mis hijos, que tiene 4 niños: Madre, ¿puedes llevar a mi hijo nº 2 a un partido de hockey? Es que tengo que llevar a mi hijo nº 1 a un partido de fútbol, y a la nº 3 a una represetación de danza y me coinciden los horarios... Le contesto Claro que sí. ¿Y tu hijo nº 4 no juega a nada? Sí, a tenis. Pero ya lo lleva su madre.
El partido de hockey se juega a 70 km. de su casa y a 20 km. de la mía. Quedamos en que el niño comerá pronto en mi casa –pasta, por lo de los hidratos de carbono-, y así tendrá la digestión hecha antes de que empiece el partido.
Llega el niño, con una enorme bolsa de deportes, que parece un baúl de diligencia, con las grandes protecciones, casco, patines, stick … y cambio de idea. En lugar de pasta, le preparo un cocido -con garbanzos, tocino, morcillo, gallina, huesos de caña- y antes, un gran plato de arroz. Así tomará fuerzas suficientes para arrastrar todo ese pesado equipaje ...
El partido empieza a las cinco, pero tenemos que estar a las cuatro para calentar. Salimos a las tres. Nos llevará un poco de tiempo encontrar el polideportivo… Es que, en el GPS, se les ha olvidado señalizarlos ...
Llegamos puntuales, y mi nieto se mete en los vestuarios a prepararse -colocarse toda esa armadura que hace falta para jugar a hockey- y calentar.
Falta más de una hora para las cinco, y aprovecho para hacer un difícil sudoku, que hace que el tiempo pase más rápido.
Empieza el partido. Mi nieto es muy elegante patinando y moviendo el stick. Parece que vuela. Disfruto viendo el partido. Me encanta el ceremonial con el que comienza y finaliza el encuentro: se saludan todos, y hacen mucho ruido golpeando el suelo con los palos.
Termina el partido, lo felicito porque ha jugado muy bien y le digo: Te espero fuera. Pero me contesta: No, abuela, aún no he terminado. Es que tengo que jugar OTRO PARTIDO … Luego me explica que, como es un deporte minoritario y hay pocos jugadores, tiene que ayudar y jugar con los de la categoría superior.
Llegamos a casa después de 6 horas, pero con dos partidos ganados. De esta manera, pasan los findes los padres de estos niños. Y, durante la semana, ni os cuento: logística total. ¡¡¡¡¡TODOS A ENTRENAR¡¡¡¡¡
AVISO para MamiMÁS y PK2: esto es lo que os espera, cuando dejéis atrás los biberones, pañales y cochecitos. ¡¡Ánimo!!!!
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